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LEUCORREA O
FLUJO VAGINAL

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nuestra mision

El término leucorrea viene del griego “leucos: blanco” y “rrea: fluir o fluido”: flujo blanquecino de las vías genitales femeninas.  Es uno de los síntomas más frecuentes por los que una mujer acude a consulta con el ginecólogo.

En la vulva y la vagina de la mujer normal existe una secreción mucoide escasa transparente o blanquecina que se produce como resultado de la descamación y acumulación de células epiteliales  y producción de las glándulas del tracto genital inferior, muy frecuente sobre todo durante la vida sexual activa, este conjunto de secreciones humedece la mucosa vaginal pero no es notado habitualmente por la mujer.

Se considera anormal una secreción vaginal abundante de mal olor, que produzca irritación, prurito (rascado), ardor o manchado de la ropa interior, que puede ser producida por múltiples causas.

La causa más frecuente de flujo anormal es la infección vaginal o vaginitis. Le sucede a casi todas las mujeres por lo menos una vez en la vida, no es un problema grave y es de fácil tratamiento. Consiste en una alteración de la flora bacteriana vaginal.

Normalmente el cuerpo mantiene el equilibrio entre los gérmenes considerados “malos” y los “buenos” que se encuentran habitualmente en la vagina.  Una baja de defensas, el uso de antibioticos, enfermedades como la diabetes, el estrés, una mala alimentación pueden motivar que se produzca una infección.

Entre los gérmenes que con mayor frecuencia ocasionan vaginitis se encuentran: Gardnerella vaginalis, tricomonas, candida, gonococo, los cuales se pueden identificar mediante el frotis vaginal.

Técnicas inadecuadas de aseo e higiene íntima pueden ocasionar alergias locales de la vulva o la vagina  y cambios en el pH vaginal normal lo que ocasiona aumento  del flujo vaginal e irritación.

Ante la aparición de flujo vaginal anormal se debe consultar al médico general o ginecólogo para que realice el examen físico del área genital y solicite los exámenes paraclínicos necesarios con el fin de determinar la posible causa  e iniciar el tratamiento adecuado.

El tratamiento de la leucorrea depende de su causa. Se puede clasificar en medidas generales (útiles en todas las pacientes) y medidas específicas como los tratamientos antibióticos o antimicóticos que deben ser indicados exclusivamente por el personal médico.

Medidas generales que debes tener en cuenta para el manejo la leucorrea o flujo vaginal anormal así como para prevenir su aparición:

  • Mantener el área genital limpia y seca.
  • Evitar usar ropa interior de material sintético (lycra, encaje) y apretada.
  • Evitar el coito hasta que la infección este curada.
  • Usar preservativo o condón.
  • El compañero debe ser tratado si se trata de una infección de transmisión sexual.
  • No se recomienda utilizar protectores diarios, debido a que estos aumentan la humedad vulvar y predisponen a infecciones.
  • Se debe procurar un adecuado lavado de la ropa interior, sin dejar residuos de jabón, use jabón neutro.
  • Cuando se depile no retire en lo posible todo el vello púbico, debido a que éste cumple una función protectora de los genitales femeninos. Si usted se depila, conserve los vellos que protegen el área del clítoris y la uretra.
  • No se recomienda usar hidratantes, talcos, desodorantes íntimos o aromatizantes.
  • No se recomiendan piercings o tatuajes en el área genital

Técnicas de higiene

Durante el baño use únicamente agua o si prefiere una solución limpiadora íntima preferiblemente de pH ácido (su ginecólogo le indicará las opciones que encuentra en el mercado)

  • No use esponjas, lave en forma suave sin fricción.
  • Remueva el producto de limpieza completamente, evitando dejar residuos. No use agua muy caliente.
  • Séquese de adelante hacia atrás, con toques suaves.
  • Lávese las manos antes y después de ir al baño.
  • Lavar la región anal con agua; después de evacuar limpiar de adelante hacia atrás con papel higiénico blanco y sin aditivos ni perfumes.
  • Utilice toallas higiénicas que no contengan perfumes ni aditivos. Cámbielas cada 4 a 6 horas así no estén muy empapadas para evitar que la sangre se descomponga y produzca mal olor.
  • Si usted usa tampones lávese las manos antes y después de colocarlo y cámbielo preferiblemente cada 4 a 6 horas. No utilice tampones mientras duerme, prefiera su uso para situaciones especiales como nadar o actividades deportivas, y no como rutina diaria.
  • No se recomienda el uso de duchas intravaginales porque alteran el balance protector de la vagina y pueden arrastrar gérmenes hacia el útero.

RECUERDA

  • Debe considerarse normal la secreción de una pequeña cantidad de flujo blanquecino, mientras no resulte irritante para la piel y la mucosa.
  • La leucorrea o flujo vaginal anormal siempre nos avisa que algo está pasando, por lo que no hay que asustarse ni dejarlo pasar, sino tomar medidas.
  • Pero sobretodo no olvides consultar con tu médico a la menor sospecha de leucorrea, solo él te puede indicar cuál es el tratamiento específico que más te conviene.

Articulo elaborado por
DR GINA SUAREZ REYES
Gineco-Obstetra (Diplomada en Patología del cérvix)

 

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